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21/04/09 ODEPA - Oficina de Estudios y Políticas Agrarias de Chile  | 

El tabaco en un mundo de contradicciones

El mercado interno del tabaco en Chile, desde el punto de vista de la demanda, está conformado por aproximadamente 4,5 millones de adultos mayores de 18 años que consumen en promedio 7 cigarrillos diarios, que es la forma habitual de consumo de tabaco. La oferta tiene una estructura bastante concentrada: la Compañía Chilena de Tabacos S.A. (Chiletabacos), empresa perteneciente al grupo British American Tobacco (BAT), con una participación que históricamente había bordeado el 98% y que hoy ha descendido al 96%; la International Tobacco Marketing (ITM), perteneciente a Philip Morris International (PMI), que participa con un 1,5%; la Tabacalera Nacional S.A. (TANASA), de capitales nacionales, cuya participación de 0,5% habría subido a 2%, y pequeños importadores y distribuidores, con un 0,5%, entre los cuales figuran algunas marcas de la transnacional Altadis. Chiletabacos, en sus casi cien años de existencia, ha logrado dominar el mercado interno y constituirse en un actor relevante a nivel latinoamericano, a través de un portafolio de cuarenta productos, tanto globales como nacionales, destinados a los distintos segmentos de la población. Sus exportaciones en el año 2007 y 2008 comprometieron cerca del 26% de la producción total. Sus principales destinos fueron Colombia, Perú, Paraguay, Costa Rica y los Duty Free de América Latina. La suscripción por parte de Chile de diversos tratados de libre comercio (TLC) ha sido un puntal para esta política de exportaciones, incorporando últimamente a Japón como destino de sus productos.

 

Esta empresa es la que sostiene el cultivo de tabaco en Chile, operando bajo un esquema de agricultura de contrato con agricultores, la mayoría de ellos pequeños. Según la empresa, el 80% del tabaco utilizado en la fabricación de sus cigarrillos es provisto por estos productores. No existe un poder de compra alternativo. TANASA, si bien elabora internamente sus productos, en su planta ubicada en Santiago, comuna de Quinta Normal, lo hace con materia prima importada desde Paraguay. El tabaco que importa es del tipo «picado blendado», es decir, mezcla de virginia, burley y oriental, que entra directamente a producción. Salvo el embalaje, la mayoría de los insumos también son importados. Como estrategia de mercado, manejan marcas propias destinadas a cubrir segmentos de menores ingresos, aunque ha incursionado en la distribución de algunas marcas de la transnacional Japan Tobacco International. De su producción, un tercio es exportado a Bolivia a través de zona franca. La aplicación de las medidas antitabaco ha repercutido en el comportamiento del consumidor y, por tanto, en los actores de la industria, favoreciendo a los fabricantes minoritarios. Al reducirse la publicidad sólo a los puntos de venta, se produjo una cierta igualdad de condiciones en este ítem, transformando al factor precio en una variable relevante, sobre todo en los sectores de menores ingresos. Según los ejecutivos de TANASA, han incrementado las ventas internas, y su participación de mercado estaría llegando al 2%. Esto resulta coherente con lo expresado por los ejecutivos de Chiletabacos, que han señalado que su participación actual es cercana al 96%, y que observan una desaceleración de sus ventas, con tasas de crecimiento inferiores a las del crecimiento vegetativo de la población, cercanas a 1%. No obstante, sus utilidades se incrementaron en un 30% entre los años 2006 y 2008, según la empresa, vía reducción de costos, donde el tabaco como materia prima, utilizando la información disponible de la empresa y asimilando la metodología definida por las Agrocadenas del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia, representaría sólo el 5% del valor agregado de la fabricación de cigarrillos.

 

La producción interna tiene como único destino Chiletabacos S.A. Esta empresa define la demanda y luego debe negociar la oferta con los productores. La producción en el período que media entre las temporadas 2003/04 y 2008/09 ha sufrido una disminución en términos de superficie y de producción, de 41,9% y 40,6%, respectivamente, y un incremento del rendimiento de 2,4%. La empresa señala que estos cambios obedecerían a un exceso mundial de existencias.

 

Analizado el período comprendido entre los años 2003 y 2008, tanto las exportaciones como las importaciones de tabaco muestran marcadas fluctuaciones que han repercutido en los resultados internos de los cultivadores. En el año 2005 se produjo la mayor importación de tabaco (8.289 toneladas), lo que repercutió fuertemente en el mercado interno, por cuanto, aparentemente, la empresa aumentó sus inventarios más de lo requerido para atender la demanda, y posteriormente se vio en la obligación de reducir las importaciones y los niveles de producción interna. En las últimas temporadas se observa cierta estabilización de las importaciones, no así de las exportaciones.

 

En términos generales y sin incluir información de variaciones de inventarios, porque no se dispone de ella, el tabaco importado ha ido adquiriendo mayor relevancia en la fabricación interna de cigarrillos: en el año 2008 habría representado cerca de 58% de la materia prima que se consumió en el país.

 

Si se analiza el valor promedio del tabaco desnervado total o parcialmente, hay una clara diferencia positiva entre el valor unitario de la tonelada de exportación y el de importación, que estaría dado por el tipo y la calidad del tabaco producido en Chile. Se observa en ello la política de exportaciones de la empresa y el objetivo de rentabilizar al grupo BAT en su conjunto.

 

A partir del año 2001 apareció un nuevo factor en el negocio del tabaco: el seguro agrícola. Este instrumento cubre los riesgos climáticos del cultivo y lo deben contratar aquellos agricultores que han solicitado financiamiento a instituciones como Indap o el Banco del Estado. Históricamente, los productores no habían requerido de este medio, por cuanto el anticipo otorgado por la empresa les permitía financiar el cultivo hasta su venta y, por otra parte, la misma empresa les contrataba un seguro general para cubrir, básicamente, riesgo de incendio, que es la mayor área de riesgo para Chiletabacos.

 

El negocio del tabaco en Chile no se visualiza como una industria declinante en un horizonte de mediano plazo, principalmente por su vocación exportadora. Internamente es una industria madura, que crecería sólo a tasas cercanas al incremento vegetativo de la población. En relación a la producción interna de tabaco, ésta se sostendría en la medida que los precios y condiciones sean competitivos ante cultivos alternativos, siempre y cuando no se establezcan normativas legales que restrinjan su producción o consumo.

 

 

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Secretaría de Estado de Comercio. Ministerio de Economía y Competitividad.